El comercio internacional vuelve a enfrentar un desafío climático de gran magnitud. El paso del tifón Bavi por el este de Asia obligó a China a evacuar a casi dos millones de personas, suspender actividades, cancelar cientos de vuelos y activar el máximo nivel de respuesta en varias provincias. Aunque el fenómeno comenzó a perder intensidad tras tocar tierra, su impacto operativo podría sentirse durante las próximas semanas en la logística internacional.
Un fenómeno que afecta una de las principales zonas logísticas de China
El tifón Bavi ingresó por la provincia de Zhejiang, una región estratégica para el comercio exterior chino. Allí, las autoridades evacuaron a más de 1,7 millones de personas, suspendieron clases, actividades laborales y transporte, además de cancelar más de 400 vuelos y decenas de servicios ferroviarios.
Las alertas por lluvias intensas, inundaciones y fuertes vientos también alcanzaron otras provincias como Fujian, mientras que ciudades como Pekín y Shanghái implementaron evacuaciones preventivas debido a las condiciones climáticas.

¿Qué impacto puede tener sobre las importaciones?
Si bien las autoridades no informaron daños de gran magnitud en la infraestructura portuaria, la industria marítima ya advertía antes del impacto del tifón sobre posibles interrupciones operativas en algunos de los puertos más importantes del este de China.
Entre las principales consecuencias que pueden presentarse se encuentran:
- Restricciones temporales para el ingreso y salida de buques.
- Suspensión de maniobras portuarias por seguridad.
- Reprogramación de escalas de las líneas marítimas.
- Demoras en la carga y descarga de contenedores.
- Congestión una vez que los puertos retomen sus operaciones normales.
Puertos estratégicos como Ningbo, Shanghái y otras terminales de la costa oriental se encontraban monitoreando la evolución del fenómeno y preparando medidas preventivas para proteger las operaciones.
La congestión puede extenderse más allá del paso del tifón
En logística internacional, muchas veces el mayor problema no ocurre durante el fenómeno climático, sino después.
Cuando un puerto suspende operaciones durante varias horas o incluso uno o dos días, los buques comienzan a acumularse esperando ingresar. Una vez reabierta la terminal, esa concentración genera retrasos que pueden extenderse durante varios días mientras el sistema recupera su ritmo habitual.
Este efecto puede impactar en:
- tiempos de tránsito más largos;
- modificaciones en las fechas estimadas de arribo;
- cambios de itinerarios por parte de las navieras;
- menor disponibilidad de espacio en determinados servicios.
Planificar sigue siendo la mejor herramienta
Los fenómenos climáticos forman parte de los riesgos propios del comercio internacional y, aunque no pueden evitarse, sí pueden gestionarse mediante una planificación adecuada y un seguimiento constante de la operación logística.
Para las empresas importadoras, resulta importante monitorear la evolución de los embarques, mantener contacto con proveedores y operadores logísticos y evaluar posibles ajustes en la planificación cuando se presentan este tipo de situaciones.
En 360 Comex acompañamos a las empresas durante todo el proceso de importación, monitoreando el mercado y ayudando a anticipar riesgos para que cada operación llegue a destino con la mayor previsibilidad posible. Estar informado y planificar con tiempo sigue siendo una de las mejores herramientas para reducir costos y evitar demoras innecesarias.





